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miércoles, 19 de marzo de 2025

ensalada templada de pulpo, gambas y manzana

 Yo la llamo así, el resto dirá que es un salpicón de mariscos templado, puede ser, pero esta rica rica.

Necesitamos:
Una o dos patas de pulpo cocidas
Un cuarto de gambas peladas
Una manzana reineta cortada en dados pequeños
Un tomate cortado en dados pequeños
Un paquete de brotes tiernos o lechuga cortada y lavada
Un puñado de nueces cortadas no muy grandes.
Para el aliño:
Un yogurt natural
AOVE
vinagre de manzana
Un toque de jengibre en polvo
Una cucharadita de pimentón
Sal.
Un tarro de cristal.

Elaboración:
Primero preparamos el aliño. En el bote echamos el aceite, el vinagre, sal, jengibre y pimentón. Agitamos muy bien. Mezclamos con el yogurt y dejamos en el bote hasta que lo utilicemos para aliñar la ensalada.

A continuación pasamos por la sartén la manzana cortada hasta que dore un poco, reservamos. Luego pasamos las gambas y reservamos y por último salteamos las patas del pulpo sin cortar y cuando estén doradas sacamos y rebanamos.

En un bol ponemos de base los brotes tiernos, añadimos pulpo, gambas, manzana y tomate y el aliño.
Como toque final, esparcimos por encima unas nueces.

Muy rica, nutritiva y sin a penas carga calórica.

jueves, 13 de marzo de 2025

tarta de piña

Mi preciosa sobrina Laurita me propuso hace varias semanas, por no llamarlas meses, un tour por su nueva morada, sita a un par de zancadas de la de mi "santa marre", en Algeciras city. Cuando se hartó de esperar, marcó fecha y hora en el calendario, coincidente, por obra y gracia de los dioses del Olimpo, con la enésima tarde de granizo, lluvia y viento, regalo de fin de curso de este invierno de mis entrañas. La chiquilla vino a recogernos en coche para que no se mojaran nuestras impecables cabecitas locas y pilláramos un mal catarro, que bastantes acumulamos ya. 
Tras el entusiasta saludo de Golfo, el tour y la consiguiente tormenta de ideas sobre tirar paredes, mover muebles o colocar cortinas, disfrutamos de una merendola de las épicas.  Mari, madre de Laura, suegra de Martín y buena amiga de las Casasola, había cocinado un pastel de piña, rico, fácil y resultón, de los que a mí me gustan. 
Dejo la receta que, como no, solicité a las anfitrionas.
Ingredientes:
Mantequilla derretida, unas 4 cucharadas
Una lata de piña en rodajas y su jugo.
4 huevos
Medio vaso de azucar
Un vaso y medio de harina
Un sobre de levadura
Caramelo líquido
Medio vaso de ron o algún licor para alegrar la vida.
Modus faciendii:
Elegir un molde tipo rustidera en la que entren unas 6 y 8 rodajas de piña en dos filas.
Untar el molde con un poco de mantequilla derretida. Añadir caramelo líquido formando montoncitos de dicho elemento donde vayan colocadas las rodajas y disponer estas encima. 
En un vol, batir los huevos con el azúcar, la harina y la levadura. Añadir el resto de la mantequilla derretida al vol, volver a batir y verter la masa en la rustidera sobre las rodajas de piña. 
Llevar al horno unos 30-40 minutos a 170°
Cuando se enfríe el bizcocho,  emborrachar con un vaso lleno mitad de jugo de la piña y mitad de algún licor o "bebida espirituosa".  Presentar en una bandeja y ¡a comer!
Riquísima. Por cierto, yo que no soy muy de repetir, me eché al body dos buenas porciones.

La tarde acabó con tertulia y alegatos sobre la benevolencia de las sartenes made in Ikea, además del posterior pedido masivo "on line" desde el enorme TV instalado en el salón. Curiosamente, a todas nos hacía falta algo del batiburrillo sueco.
 Iba siendo hora de irse, aprovechamos un intermedio del aguacero vespertino para levantar el campo y volver a nuestras rutinas, aunque no habíamos asomado los bigotes por el portal cuando empezó a caer otra vez agua a jarros. Hasta Golfo dijo que se quedaba a cubierto. ¡Que le vamos a hacer! La Virgen de la Cueva debe andar entretenida.