
Hay que fijarse en la fecha de congelación, que no sea muy antigua, por aquello del enranciamiento de las grasas trans. Las dos vienen a pesar kilo y medio, suficiente para 3 personas, bastante para dos.
Las puse a descongelar en la nevera el viernes por la tarde y hoy, domingo, las he cocinado. Ya sabéis que yo de cocina ando escasita, por eso me gustan tanto las recetas que te luces con poco esfuerzo, esta es una de ellas.
Preparación: precalentamos el horno a 220°. En una fuente de horno colocamos el cordero limpio de grasa ( yo he dejado una poquita), salamos, bañamos con AOVE y añadimos el laurel, tomillo o romero, ajo majado con perejil, vino blanco y medio vasito de agua.
Cuando lo metemos en el horno bajamos la temperatura a 160° y dejamos cocinar durante 35 minutos al cabo de los cuales subimos a 220° para que se dore antes de dar la vuelta.
Pasados estos 45 minutos le damos la vuelta y dejamos cocinar otra vez 35 minutos a 160º y otros 10 más a 220º para que se dore bien.

Exquisito!
Buen provecho!

