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domingo, 14 de junio de 2020

Mis albóndigas

No suelo subir al blog recetas mias, lo primero porque todo lo que hago es porque copio de otras cocineras y lo segundo porque no me suelen salir bien recetas que no sean de plancha. Pero esta sí, ¡por fin aprendí a cocinar albóndigas!, ya no me salen como balines. Ha costado,era hora. Tengo un truquito infalible y funciona, leche y manzana. ¡Vamos al lío!.

 Ingredientes para las albóndigas:
 1/2 k de carne de ternera picada o cerdo o mixta
media manzana
un huevo
dos dientes de ajo
una cebolleta
perejil
un chorrito de leche o nata
una miga de pan 
pan rallado
sal, pimienta y comino
harina

Ingredientes para la salsa:

3 o 4 zanahorias grandes
 una cebolla
 aceite de haber frito las albóndigas
 una cucharada de harina
 1/2 litro de caldo de pollo 
un vasito de vino

Ponemos juntos en el recipiente de la batidora todos los ingredientes de las albóndigas menos la carne y el pan rallado. Batimos y volcamos en un bol, añadimos la carne , mezclamos y añadimos pan rallado hasta conseguir la consistencia deseada. La mezcla tiene que quedar pegajosa, que no se caiga de las manos.  Dejamos reposar en el frigo un par de horas. 
Pasado este tiempo preparamos las bolitas, nos untamos las manos con aceite y vamos dándole forma, pasamos por harina  y las freímos en abundante AOVE, que no queden demasiado fritas. Las escurrimos en papel absorbente y apartamos.
En una olla ponemos un fondo de aceite de haber frito las albóndigas, añadimos la cebolla picadita y cuando esté casi transparente, las zanahorias ralladas o cortadas pequeñitas, dejamos unos 5- 6 minutos rehogando. Incorporamos la cucharada de harina, revolvemos y cuando esté bien integrada, añadimos el vino. Dejamos que se evapore el alcohol y sumamos el caldo de pollo, yo suelo utilizar el tetrabrick de Gallina Blanca. Probamos de sal, pasamos por la batidora para triturar y que sea una salsa fina. Incorporamos las albóndigas  a la olla. Cocinamos a fuego lento unos 15 minutos.
Acompañamos de patatas fritas , puré o arroz cocido.


ensalada de bacalao con naranja

 Esto del confinamiento resulta por lo menos, raro: fase II, sales a andar pero nada de ir de cañas y ves gentes en terrazas a tutiplén, te juntas con un grupo de amigos pero tienen que ser  pocos y manteniendo normas de seguridad que al final se van al garete como es lógico, estás deseando cruzar el charco para ver a tu familia pero tampoco te dejan por tu seguridad y ya vienen los alemanes a Mallorca...en fin, que hay cosas que no tienen mucho sentido para mis cortas entendederas. 
Este año de Dios de 2.020, bisiesto (año siniestro), al fin por San Antonio, nos juntamos unos cuantos amiguetes a comer. D. Antonio López nos cocinó una "tapita" de migas. Menos mal que fue "tapita", si llega a ser un plato, salimos rodando. Estaban riquísimas, eran de pan y llevaban chistorra y bacon. A pesar del enorme perol y la contundencia, no quedó ni para la muestra. Claro que, debo decir que hubo quien "tripitió". 
En cuanto D. Antonio me pase la receta la colgaré, aunque no creo que vaya a cocinarlas, es un plato laborioso y cargadito de calorías. Si que pongo aquí la ensalada del día, exótica, fresquita y muy rica: Ensalada de bacalao y naranja, de nuestra peregrina Doña Rosa Pérez, otra querida amiga a la que conocí allá por la primavera del 16 cuando compartimos peregrinación a Rumanía, un país totalmente inesperado por su belleza natural, sus preciosas ciudades escondidas en los montes Cárpatos y aquella merienda en el convento de las hermanas agustinas en Campina. De allí se trajo apuntada la receta de las empanadillas de Sor Ana, una de las hermanas que nos acogieron con enorme hospitalidad. 

Ingredientes para la ensalada:

3 naranjas
1/2 kilo de bacalao salado 
4 huevos duros
1 cebolleta
2 patatas cocidas (opcional)
aceitunas negras
aceite y limón para aliñar

Elaboración:

El bacalao se desala un par de veces, tiene que quedar un poco salado. También se puede optar por bacalao fresco, se pasa por la plancha y la gelatina que suelta la apartamos para el aliño.

Añadimos en un bol todos los ingredientes troceados, las naranjas a medio gajo, los huevos picados, la cebolleta troceada pequeñita, las patatas  y las aceitunas. Aliñamos con una vinagreta suave de aceite, la salsita  que haya soltado el bacalao al cocinarlo y el jugo del limón. 




domingo, 7 de junio de 2020

piquillos de marisco al rico cumpleaños

Ganas, que ganas de celebrar algo, aunque sea seguir vivo. Demasiados días sin ver a la familia, sin ver a los amigos, sin salir a la calle mas que para lo imprescindible... demasiadas horas delante del ordenador trabajando o aprendiendo, demasiadas horas de mi, conmigo. 
Un cumpleaños y algunas malas numerosas junteras han tenido la culpa culpita de no poder pasar a fase III, mas cercana a la infame y antipática nueva normalidad que este gobierno de mis entrañas nos anuncia. Cada día queda uno menos para pillar ese barco del que ya casi ni me acuerdo y que no nos reconocerá, embozados como iremos, ese día, también llegará.
Aún así y a pesar de que uno de los invitados era el temor, tuvimos la suficiente valentía de reunirnos para brindar por dos jóvenes y recién estrenados sesenteros: mi querida comadre, Carmen y mi media naranja, Faustino. Casualmente nacieron el mismo día y casualmente ha sido la primera ocasión en que lo hemos celebrado juntos. No hay mal que por bien no venga. 
No eramos muchos, no podíamos serlo aunque nos hubiera gustado, porque las ausencias se notan. Habrá lugar, día y hora, no cabe duda, todo llega, solo hay que tener paciencia. El caso es que mas que una preparación de un cumple, fue una improvisación de una pantagruélica cena. 
La primera intención fue incentivar la economía ceutí encargando algunos deliciosos manjares a alguno de los numerosos locales de restauración que estos aciagos meses se anuncian por nuestra ciudad. El problema era que aún hay algunos que nos da algo de repelús, vemos coronitas por todos lados y ante la indecisión, lo tuvimos claro, presumir de nuestras maravillosas dotes culinarias y alimentar al personal como magníficos masterchef caseros.Yo saqué del baúl de la memoria los piquillos que Mariloli un día preparó y tuvieron sobresaliente, pero rellenos de marisco. Son fáciles y no ocupan mucho tiempo.



Ingredientes: (para 6 personas, unos 12-15 pimientos)

un  bote de piquillos de Celorrio 

para el relleno:
1/4  gambas crudas arroceras
1/2 l fumet de pescado 
un par de cucharadas de harina
un puerro o cebolla
aceite de oliva
nuez moscada
sal 

para la salsa:
unos 100ml de nata
100ml de caldo
4 o 5 piquillos
AOVE
un puerro

Preparamos una bechamel espesita con el aceite, el puerro o la cebolla, las gambas picaditas, la harina la nuez moscada y el caldo. 
Para mi es fundamental el fumet que utilicemos, normalmente cuando voy a la plaza y compro un rape, lo preparo y lo dejo congelado en taper de 1l, mas o menos. Si queremos aumentar el sabor a marisco, recomiendo pasar por la sartén las cascaras de las gambas y freírlas en un poco de aceite, luego pasamos todo a un cazo, añadimos agua y la cabeza de un rape, la parte verde del puerro y dejamos un par de horas a fuego lento. Si optamos por la vía rápida, Gallina Blanca tiene un caldo de pescado en tetrabrick que ahorra mucho tiempo para este tipo de receta. 
La base de la bechamel sería un refrito de puerro con gambas y restos del pescado del fumet  al que añadimos caldo y harina o Maicena para espesar.
 Cuando enfríe la bechamel, rellenamos los piquillos y podemos congelar para utilizarlos mas adelante o ponemos en una fuente de horno. A mi me gustan mas lo de bote, de Celorrio, La Rioja, son grandes y no muy finos, aguantan bien la manipulación. 


Poco antes de consumir, añadimos un chorrito de aceite y metemos unos 20 min en el horno a 150º- 180º
Preparamos la salsa poniendo en una sartén, aceite y otro puerro muy picadito, cuando esté transparente, añadimos 4 o 5 piquillos troceados y dejamos 10 min cocinando, tras los cuales añadimos un cazo de caldo y 100 ml de nata. Otros 5-10 min y pasamos por la batidora.
Sacamos los piquillos del horno, los pasamos a una fuente y añadimos la salsa.
 Pido perdón a los comensales pues algún resto de papel de horno se me pasó a la bandeja y alguno se lo debió encontrar. Probablemente.


domingo, 22 de marzo de 2020

Las croquetas de D. Adolfo

Estamos en tiempos de guerra y no en una cualquiera, una guerra contra el tiempo, contra los incapaces y contra la estupidez humana. Una semana llevamos confinados en casa, yo por culpa culpita de mis crónicas, (también de mi edad aunque eso no lo admitiré jamás) y mi love con su teletrabajo.
Lo de salir se limita a por el pan cada tres días y/o a la farmacia que menos mal, tengo pase VIP. Además, DA MIEDO ANDAR POR LA CALLE, si te cruzas con alguien, te mira como a un bicho raro, la gente se aparta como si contagiaras la peste bubónica. No es la peste pero casi. Este puñetero virus nos está cambiando la manera de socializar y relacionarnos con los semejantes, nos vemos obligados a buscar entretenimiento donde antes ni se nos ocurría, a mi por lo menos.
Mi día a  día en la última semana (y creo que en las próximas tres) se ha convertido en un no parar  entre teléfono, ordenador, sprays desinfectantes, fregonas en plural y fogones. Total que entre llamada y llamada, aquí me encuentro, trapo viene, trapo va y tratando de dar bien de comer a mis compañeros de reclusión, también en plural, pues somos 4 y bachilleres todos.
 Ya sabéis que no soy buena cocinera ni de lejos, aunque tengo un montón de amigotes y familiares que si lo son y se han encargado de enseñarme lo poco que se, por eso este blog esta lleno de recetas muy fáciles y que quedan de lujo.
Hoy tengo la oportunidad de sumar una mas, casi de casualidad. Andaba esta misma mañana mirando el móvil corporativo, cuando veo en el chat de los colegas de Andalucía que Adolfo se había dejado caer con un montón de fotos de cosas ricas ricas, de pinta mas que apetecible. Bajo un par de comentarios mas, y hete aquí que Alvaro le pide que escriba la receta de las croquetas de puchero, una de las comidas que mas me gustan y que jamás de los jamases me saldrá bien. Las croquetas tienen un algo de magia, mitad de abuelas mitad de grandes chefs y yo ni una ni otro.
Este señor, como buen amante de la comida que es, tiene su rinconcito en internet lleno de recetas muy interesantes y lugares imprescindibles. Pinchando en el enlace, podéis verlas:

                                                 GASTROCULTURA DE ADOLFO

Y aquí transcribo la receta de las croquetas de Don Adolfo Reina:
Ingredientes:

100 gr de mantequilla
4 cucharadas colmadas de harina de repostería 
450 cc de leche entera
200 cc de nata
200 cc de caldo del puchero
150 gr de carne del puchero picada
 sal, pimienta y nuez moscada

Elaboración:
Poner la mantequilla en la sartén, pasar la harina por ella para que pierda el sabor a cruda.
Añadir los líquidos y la nata
Añadir la carne del puchero, y mover sin prisas y a fuego medio.
Comprobar la sal, poner un poco de pimienta y nuez moscada
El punto es cuando se despegue la masa de las paredes de la sartén
Enfriar bien, y si la masa esta blandita (como tiene que ser) meter un rato en el congelador.
Pasar por huevo, y pan rallado

Salen unas 50 croquetas medianas
Salud 😋😋😋

Y a freír en aceite abundante.
 La semana que viene lo intento con los restos del puchero del lunes
.
 ¡Buen provecho y buena cuarentena cocinillas peregrinas!
 ¡Hasta la próxima!




viernes, 25 de octubre de 2019

fabes con almejas


      


      ingredientes:

      500-750 gr de fabes para 4 o 6 personas....
1/2 kg de almejas.
2 cebollas.
2 hojas de laurel.
Unas hebras de azafrán 
1/2 cabeza de ajos.
100 ml de vino blanco.
1 cucharada de harina.
Unas ramitas de perejil fresco.
AOVE y sal.
Poner a remojo las fabes o alubias en un bol con agua la noche anterior. Lo ideal es que estén al menos 12 horas hidratándose.
En una cazuela ancha, añadir las fabes y agua hasta cubrirlas de sobra, que queden al menos 2-3 dedos de agua por encima, a mí me gusta utilizar el caldo de las raspas del rape que suelo tener congelado y utilizarlo en estos platos.
Poner la cacerola a fuego fuerte, y cuando empiece a hervir, añadir una cebolla pelada entera, las hojas de laurel, la mitad de los dientes de ajo pelados (unos tres o cuatro) y un chorrito de aceite de oliva.
Bajar la temperatura y deja que se cueza durante 2 horas, sin que el agua esté hirviendo, para evitar que las fabes se rompan. Remueve de vez en cuando haciendo movimientos circulares simplemente cogiendo la olla de las asas, no utilizar cucharas, ni si quiera de palo, las fabes se rompen.
Añadir, de vez en cuando, algún vaso de agua fría para asustar las fabes. Si se forma espuma en la parte superior, retírala con una espumadera.
Mientras se cuecen, preparamos las almejas a parte una vez lavadas y que hayan expulsado toda la arena. En un cazo con un poco de agua y el fuego fuerte, echamos las almejas para que se abran. Una vez abiertas, colamos y reservamos el caldo y las almejas que las añadiremos a las fabes al final de la cocción de estas.
Cortamos la otra cebolla muy finita, los dientes de ajo y el perejil. Se pone todo en una sartén a pochar con un poco de aceite hasta que la cebolla esté transparente.
Añadimos la cucharada de harina, removemos bien durante un minuto y a continuación incorporamos el vino blanco y el caldo de las almejas. Dejamos que el alcohol se evapore durante unos minutos y añadimos el azafrán. Lo incorporamos a la olla con las fabes y ajustamos de sal.
Subimos el fuego para llevar el guiso a ebullición, y cuando eso ocurra, bájalo de nuevo a temperatura media-baja y deja cocer una hora más. Rectificamos de sal si es necesario. Y una vez pasado el tiempo y que estén tiernas, apagamos el fuego y añadimos las almejas.
Dejamos reposar unas dos horas antes de servir, si cocinamos de un día para otro estará aun más rico el guiso.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Bizcocho del padre Pio

Elaboración de la masa madre(si no te la regalan junto con la receta)
Un vaso de harina
Un vaso de leche
Medio vaso de azúcar
Medio sobre de levadura Royal
Unir los ingredientes, tapar con un paño y no tocar hasta el día siguiente.
Aquí comienza la elaboración del bizcocho. Los que tengáis la masa madre, empezamos aquí.
DIA-1: añadimos a la masa madre un vaso de harina y un vaso de azúcar. No mezclamos ni hacemos nada, tapamos hasta el día siguiente.
DIA-2: mezclamos con una cuchara.
DIA- 3 y 4: no hacemos nada.
DIA-5: añadimos un vaso de leche, otro de harina y otro de azúcar, no se mezcla.
DIA- 6: se mezcla todo.
DIA - 7, 8 Y 9: no se toca
DIA- 10: SE RETIRAN 3 VASOS DE LA MEZCLA PARA REGALAR.
Se añade dos vasos de harina, uno de aceite, uno de azúcar, uno de leche, un vaso de frutos secos, o pepitas de chocolate,  un sobre de levadura, dos huevos enteros, una manzana en trozos, una pizca de sal, una pizca de vainilla, una pizca de canela. Se mezcla todo, se mete en el horno recalentado a 160grados durante 1h aprox.

domingo, 31 de marzo de 2019

vasitos de guacamole y salmón

Pensando que cocinar fácil, rápido y resultón me acordé de los vasitos que tan de moda están en los numerosos "gastrobar" que abundan por nuestras ciudades últimamente.  Asi que manos a la obra, vuelta por los amplios pasillos de Mercadona y resultado espectacular:

ingredientes:
Guacamole Hacendado. Lo venden ya preparado, en tarrinas de 100 y 500g, en la zona de verduras refrigeradas.
Salmón noruego ahumado en filetes que cortaremos en trocitos de 1cm
queso de cabra en dados
tomatitos cherry
huevas de lumpo negras o rojas
cebollino

preparación:
Ponemos una cucharada sopera grande con colmo de guacamole en el fondo del vaso, cortamos en varios trozos un par de tomatitos cherry y añadimos, sobre ellos 6 o 7 dados de queso de cabra y el salmón troceado. decoramos con las huevas y el cebollino picado. Metemos en la nevera y servimos frío.
Riquísimo.